Una adecuada gestión de cartera es fundamental para la estabilidad del sector solidario.
En este proceso, se cuenta con una herramienta clave para proteger la liquidez y reflejar la realidad financiera de una entidad. Se trata del castigo de cartera, una decisión contable estratégica donde la obligación sigue vigente y puede continuar en gestión de cobro. No es una pérdida definitiva.